Un testamento y un fideicomiso revocable cumplen funciones distintas, y muchos planes usan más de un documento. La mejor pregunta es cómo debe funcionar cada parte con los bienes y metas del cliente.

01

Comience con los bienes y su forma de propiedad

Bienes raíces, cuentas, intereses comerciales, seguros, jubilación y propiedad conjunta pueden transferirse de maneras distintas. Un documento no controla un bien si la titularidad o beneficiarios disponen otra cosa.

Un inventario ayuda a determinar cuáles herramientas pueden ser útiles y cuáles cambios merecen atención.

02

Considere la administración durante la vida y la transferencia al fallecer

La planificación también aborda quién puede manejar decisiones financieras o de salud si el cliente no puede actuar. Poderes y documentos de salud pueden ser tan importantes como los documentos de transferencia.

Un fideicomiso puede administrar los bienes colocados en él, mientras que un testamento puede dirigir bienes sujetos a sucesión y nombrar representantes.

03

Construya un plan coordinado, no una colección de documentos

La combinación apropiada depende de familia, propiedad, privacidad, sucesión, impuestos, personas de confianza y mantenimiento. Formularios genéricos pueden no cubrir esas relaciones.

Este resumen es informativo. La planificación individual requiere revisar circunstancias reales y la ley vigente.

Este artículo ofrece información general y puede quedar desactualizado. No constituye asesoramiento legal ni crea una relación abogado-cliente.