Un testamento y un fideicomiso revocable cumplen funciones distintas, y muchos planes usan más de un documento. La mejor pregunta es cómo debe funcionar cada parte con los bienes y metas del cliente.
Comience con los bienes y su forma de propiedad
Bienes raíces, cuentas, intereses comerciales, seguros, jubilación y propiedad conjunta pueden transferirse de maneras distintas. Un documento no controla un bien si la titularidad o beneficiarios disponen otra cosa.
Un inventario ayuda a determinar cuáles herramientas pueden ser útiles y cuáles cambios merecen atención.
Considere la administración durante la vida y la transferencia al fallecer
La planificación también aborda quién puede manejar decisiones financieras o de salud si el cliente no puede actuar. Poderes y documentos de salud pueden ser tan importantes como los documentos de transferencia.
Un fideicomiso puede administrar los bienes colocados en él, mientras que un testamento puede dirigir bienes sujetos a sucesión y nombrar representantes.
Construya un plan coordinado, no una colección de documentos
La combinación apropiada depende de familia, propiedad, privacidad, sucesión, impuestos, personas de confianza y mantenimiento. Formularios genéricos pueden no cubrir esas relaciones.
Este resumen es informativo. La planificación individual requiere revisar circunstancias reales y la ley vigente.
Este artículo ofrece información general y puede quedar desactualizado. No constituye asesoramiento legal ni crea una relación abogado-cliente.
